El primer equipo del FC Barcelona se reunió este miércoles en una comida de equipo en la Ciutat Esportiva Joan Gamper para reforzar la unión del grupo tras dos derrotas seguidas. La iniciativa, impulsada por los capitanes Raphinha y Rodri, contó con la presencia del entrenador Hansi Flick y todo el cuerpo técnico tras la sesión matinal de entrenamiento.
La comida, que se prolongó durante hora y media, sirvió como un momento de desconexión después de una semana exigente de partidos y viajes. Flick había concedido dos días libres a sus futbolistas después de una semana muy exigente. El objetivo es sanar rápidamente las heridas de los reveses ante el Paris Saint-Germain y el Real Madrid y mejorar el rendimiento de cara a los próximos compromisos.
Contexto de los reveses
El Barça, que lidera La Liga con 27 puntos tras diez jornadas, llega a este parón tras caer en sus dos últimos partidos. Perdió 2-1 en casa ante el Real Madrid el pasado 25 de octubre y, antes, cayó 4-2 en el Parque de los Príncipes ante el PSG. Estas derrotas han interrumpido una racha de tres victorias consecutivas en liga, aunque el equipo mantiene una ventaja de dos puntos sobre el Atlético de Madrid en la clasificación. El equipo ha estado en una forma irregular, ganando solo dos de sus últimos cinco partidos en todas las competiciones.
El delantero Raphinha, uno de los organizadores del encuentro, es el máximo goleador del equipo esta temporada con 13 goles en nueve apariciones. Su liderazgo dentro del vestuario es clave en este momento de reflexión colectiva.
Próximos retos y bajas
La agenda inmediata es intensa. El próximo rival es el Alavés, séptimo clasificado, este jueves 31 de octubre en el Spotify Camp Nou. Tres días después, el 3 de noviembre, recibe al Aston Villa en la misma sede, y el 8 de noviembre viaja al Metropolitano para medirse al Atlético de Madrid. El equipo necesita mejorar su eficacia, habiendo fallado en convertir 45 minutos de gol en sus dos derrotas recientes.
En el plano físico, el defensa Jules Koundé se recupera de un esguince de tobillo sufrido ante el Betis y es duda para el partido contra el Alavés. Por el contrario, Pau Cubarsí ha vuelto a los entrenamientos con normalidad después de superar la fiebre que le impidió viajar a la gala del Balón de Oro. El equipo confía en tener a la mayor parte de la plantilla disponible para el tramo decisivo de noviembre, que incluye un cruce clave en la liga.
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