Barcelona sigue atento a la evolución de Sergi Domínguez, lateral central formado en La Masia que ahora defiende los colores de Dinamo Zagreb. El club croata, que lo fichó por 1,2 millones de euros el pasado verano, exige al menos 14 millones de euros por su traspaso. Con un 20% de plusvalía asegurada para el Barça, cualquier operación podría dejar al club blaugrana cerca de 3 millones de euros en ingresos extras.

¿Qué dice Dinamo Zagreb sobre Domínguez?

Dinamo no tiene prisa por vender. El club considera que el joven de 20 años aún tiene margen de mejora y prevé que su valor de mercado siga al alza si sigue con minutos en el primer equipo. Con contrato vigente hasta 2029, los croatas pueden permitirse rechazar ofertas por debajo de su tasación. Lazio y otros equipos europeos ya han mostrado interés, pero el precio frena cualquier movimiento rápido.

La clave para Barcelona está en las cláusulas negociadas en su salida de La Masia. El Barça recibió un 20% de cualquier plusvalía futura al venderlo a Dinamo. Si el club croata logra los 14 millones de euros que pide, el conjunto catalán embolsaría 2,8 millones de euros. Además, la FIFA otorgaría 270.000 euros en compensación formativa por los años que Domínguez pasó en la cantera blaugrana entre 2020 y 2025.

¿Por qué importa esto para el Barça?

El verano es un momento crítico para las finanzas del club. Con el equipo en 6º puesto en La Liga y sin goles ni encajados esta temporada, cada euro cuenta. Las cláusulas de Domínguez son un colchón inesperado. No es un fichaje, pero sí un ingreso potencial que podría aliviar la presión en un mercado con pocas garantías.

El Barça vendió a Domínguez por 1,2 millones de euros, una cifra modesta para un producto de La Masia. Sin embargo, las condiciones pactadas convierten su futuro en una oportunidad. Si Dinamo cierra un traspaso este verano, el club blaugrana recibirá un retorno significativo sin mover un dedo.

¿Qué sigue en el caso de Domínguez?

Dinamo Zagreb mantendrá a Domínguez en plantilla al menos hasta que su valor se dispare. El próximo partido del Barça es contra el Levante el 21 de febrero de 2027, pero el defensor no está en sus planes inmediatos. Su futuro dependerá de si los croatas deciden vender o esperar a que su cotización siga subiendo.

Para Barcelona, la situación es de observación. No controlan el destino de Domínguez, pero las cláusulas garantizan un beneficio si el mercado se mueve. Un golpe financiero menor, pero bienvenido en estos tiempos.