El director deportivo del FC Barcelona, Deco, ha desvelado los detalles de la oferta de 100 millones de euros que el club hizo por Julián Álvarez este verano. En una extensa entrevista con 'El Món a RAC 1', recogida por Mundo Deportivo, el máximo responsable deportivo confirmó que el Atlético de Madrid ni siquiera respondió a la propuesta, que estaba estructurada para pagarse en tres años. "El Barça actuó con respeto para intentar fichar a Julián Álvarez", declaró Deco, subrayando la discreción que caracteriza al grupo de trabajo de la entidad blaugrana en el mercado de fichajes.
La revelación llega con el equipo liderando La Liga con 12 puntos tras un inicio perfecto de cuatro victorias en cuatro jornadas. Este contexto de éxito deportivo permite a Deco analizar con tranquilidad una ventana de transferencias compleja, donde primó la contención económica y la búsqueda de perfiles muy específicos para el proyecto de Hansi Flick.
¿Por qué no llegaron Gordon o Bernardo Silva?
Deco detalló los casos de Anthony Gordon y Bernardo Silva, dos jugadores que estuvieron sobre la mesa. Sobre el extremo inglés del Newcastle, explicó que el entrenador Hansi Flick consideraba que encajaba perfectamente en el perfil deseado: intensidad y capacidad técnica. Sin embargo, las operaciones con la Premier League se presentaron como extremadamente difíciles, lo que frenó cualquier avance concreto.
En el caso del portugués Bernardo Silva, del Manchester City, la barrera fue puramente económica. "Bernardo Silva no encajaba en los parámetros económicos a pesar del interés", admitió el director deportivo. El club mantiene una política estricta de no hacer promesas sobre minutos de juego a los posibles fichajes, algo que también influye en negociaciones con futbolistas de primer nivel. Puedes consultar la composición actual del plantel en nuestra página de squad.
La estrategia de mercado y el caso Rodri
El brasileño también abordó el nombre de Rodri, el mediocentro del City. Reconoció que inicialmente no se le consideró porque desde Barcelona se daba por hecho que se quedaría en Inglaterra. Solo cuando, a través de contactos con Hugo Viana, se confirmó la posibilidad real de que el jugador buscara una salida, el club habló con su representante. Esta aproximación tardía no fructificó.
Deco defendió el método de trabajo del área deportiva, un grupo cerrado que evita filtraciones. "Yo me ilusiono por el día a día, más que por los partidos", dijo, reflejando una filosofía de construcción constante. Esta mentalidad se alinea con un equipo que ha marcado 17 goles y solo ha encajado dos en lo que va de temporada, mostrando una solidez notable.
El Balón de Oro para Lamine y el futuro de Raphinha
Uno de los momentos más contundentes de la charla fue cuando Deco se pronunció sobre el Balón de Oro. "El Balón de Oro tiene que ser para Lamine. No tengo ninguna duda", sentenció, comparando la situación de dominio actual del joven extremo con la que tuvo Lionel Messi en el pasado. Recordó que Yamal fue clave para ganar la liga la pasada campaña y que, tras una lesión, llegó a disputar la final del Mundial.
Sobre la capitanía y el futuro de Raphinha, Deco fue claro: el brasileño está feliz en el club y ha construido aquí su historia. Las conversaciones para una renovación de contrato están en marcha y se basarán en los méritos. Destacó cómo el entrenador ha maximizado su rendimiento a través de una gestión emocional excelente. El equipo afronta ahora su próximo compromiso, una visita al Levante el 13 de septiembre, con la baja confirmada de Frenkie de Jong, entre otros lesionados.
