El Barcelona demostró que su juego colectivo puede suplir la falta de un delantero centro, imponiéndose 2-0 al Athletic Club en el estreno liguero en el Spotify Camp Nou. Los goles de Raphinha y Fermín, ambos actuando como "falso nueve", dieron los tres puntos a un equipo que dominó de principio a fin pero que encontró en Unai Simón un muro infranqueable durante gran parte del encuentro.

La superioridad azulgrana fue abrumadora desde el primer minuto, con Pedri dirigiendo la orquesta en el centro del campo. El internacional español fue el autor del pase magistral que permitió a Raphinha abrir el marcador en el minuto 38. El brasileño recibió en profundidad, sorteó al portero vasco y empujó el balón a la red. Fue el justo premio a una primera parte de asedio constante, donde Lamine Yamal ya había estrellado un cabezazo en el poste.

Simón frena la goleada

Unai Simón se convirtió en el mejor jugador del Athletic, realizando paradas de mérito ante Lamine Yamal, Gordon y el propio Fermín. Su intervención mantuvo con vida a su equipo, que apenas generó peligro. De hecho, su única ocasión clara llegó en la segunda mitad, cuando un remate de Berenguer también encontró el palo. El Barcelona, sin embargo, no se desanimó y siguió creando ocasiones. Fermín, que había visto anulado un gol por fuera de juego en la primera parte, selló la victoria en el minuto 82 al aprovechar un rechazo deficiente de Laporte dentro del área.

Hans-Dieter Flick mantuvo el esquema probado en pretemporada, con Raphinha como referencia ofensiva central. En defensa, Pau Cubarsí ocupó el lugar de Andreas Christensen, mientras que Pedri y Gordon fueron titulares en lugar de Gavi y Adeyemi. El debut más esperado llegó en el minuto 63, cuando Rodri saltó al césped entre una ovación cerrada del Camp Nou. El equipo mostró una solidez defensiva notable, con Eric García y Gerard Martín firmes, lo que permitió explorar todas las opciones en la plantilla de Flick.

El resultado sitúa al Barcelona con tres puntos en los primeros puestos de la clasificación, un inicio ideal para un equipo que busca el título. La próxima prueba será fuera de casa, un desafío que podrás seguir en nuestro calendario de partidos. Con 59.326 espectadores en las gradas, el Camp Nou vibró con un fútbol de toque y presión alta que, de no ser por la brillantez de Simón, habría terminado en una victoria más abultada. Fermín, autor del segundo gol, completó su actuación con una intensidad que define el nuevo carácter del equipo.