Barcelona ha recibido la denuncia oficial de la FIFA sobre los supuestos contactos fuera de plazo con el delantero argentino Julián Álvarez, intensificando una disputa que ya involucra al Atlético de Madrid. La notificación, confirmada por fuentes del club, coloca al Barça en el centro de una controversia que podría definir el mercado de verano.

¿Qué desencadenó la denuncia?

El Atlético de Madrid presentó en junio una queja contra Barcelona alegando contactos prohibidos con Álvarez, quien tiene contrato con el rojiblanco hasta 2030. La Federación Española de Fútbol habría abierto también un expediente, aunque no hay confirmación oficial. El propio Álvarez, tras su actuación discreta en el Mundial 2026, expresó su deseo de salir del Atlético, diciendo que lo mejor sería una transferencia.

¿Cuál es la posición de Barcelona?

Joan Laporta, presidente del club, admitió que Barcelona hizo una oferta de 100 millones de euros por el delantero, cifra que supera el precio de su llegada al Atlético en 2024 (85 millones de euros). Laporta señaló que la propuesta no tiene fecha límite, mientras que el Atlético rechazó cualquier oferta, según declaraciones de su consejero Miguel Ángel Gil Marín. La intervención de la FIFA añade presión para que ambas partes respeten los plazos reglamentarios.

¿Cómo afecta al panorama competitivo?

Barcelona lidera la liga con 79 puntos, 26 victorias, 1 empate y 4 derrotas, y mantiene una diferencia de goles de +54 (84 marcados, 30 concedidos). El club está 9 puntos por delante del Real Madrid, lo que refuerza su posición dominante mientras se prepara para su próximo compromiso fuera de casa contra el Athletic Club el 28 de febrero de 2027. Un posible fichaje de Álvarez podría consolidar aún más su poderío ofensivo.

¿Qué sigue para el caso?

La FIFA ha remitido la denuncia al Barça, que ahora debe responder dentro del marco regulatorio. Mientras tanto, el Atlético mantiene su postura firme y no ha indicado disposición a negociar. La situación podría escalar a la UEFA si se considera que se ha vulnerado la normativa de transferencias internacionales. Los aficionados deberán esperar la resolución de los organismos antes de cualquier movimiento definitivo en el mercado.

En cualquier caso, la disputa subraya la ambición de Barcelona por reforzar su ataque y mantener la ventaja en la tabla, mientras que la FIFA actúa como árbitro para asegurar la transparencia en los tratos.