La UEFA ha reactivado oficialmente su investigación disciplinaria contra el FC Barcelona por el caso Negreira, tras recibir una denuncia formal y un extenso dossier de pruebas presentado por el Real Madrid. El organismo rector del fútbol europeo confirmó que sus inspectores de ética ya analizan los miles de folios entregados, que abarcan desde contratos hasta declaraciones de los involucrados en los pagos realizados entre 2001 y 2018.
Este paso supone una amenaza directa para la participación del club en torneos continentales, ya que la UEFA mantendrá el procedimiento abierto para determinar si existió una alteración de la competición. El Barcelona tendrá ahora la oportunidad de presentar sus alegaciones antes de que se evalúen sanciones bajo el reglamento vigente, que incluye el artículo 4, que permite vetar a un club de sus competiciones.
La postura de Ceferin y las posibles consecuencias
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ya había calificado el asunto como "una de las cosas más graves" que ha visto en el fútbol. "A nivel de la Liga española, por supuesto, el asunto está prescrito y no puede tener consecuencias competitivas...", declaró Ceferin en el pasado. Esta reactivación de la investigación responde a esa línea dura y a la presión ejercida por el club blanco, que en su denuncia solicitó incluso la desposesión de títulos.
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, había anunciado en mayo la preparación de este dossier. "Estamos haciendo un dossier de 500 páginas que vamos a presentar a la UEFA. ¿Cómo lo vamos a olvidar?", dijo Pérez en una rueda de prensa. En respuesta, el Barcelona presentó una demanda previa por calumnias contra Florentino Pérez, cuyo acto de conciliación está fijado para el 25 de noviembre en Madrid.
Un procedimiento en suspenso que se reanuda
La investigación de la UEFA había quedado en suspenso en julio de 2023, después de que el club azulgrana fuera admitido provisionalmente en sus competiciones tras remitir un informe escrito. No obstante, el organismo siempre se reservó el derecho a reanudar el caso de oficio, una posibilidad que ahora se ha materializado. La Fiscalía española investiga unos pagos que superaron los siete millones de euros al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, por un posible delito de corrupción deportiva, mientras el Barcelona insiste en que eran por asesoramiento técnico.
El futuro inmediato del club en Europa depende ahora del resultado de esta investigación. Mientras se desarrolla este proceso, el equipo centra su atención en la competición doméstica, donde cada punto es vital para sus objetivos de temporada, como se puede seguir en la clasificación. La resolución final de la UEFA, que no tiene plazo definido, podría marcar un antes y un después en la historia institucional del Barcelona.
